viernes, 24 de junio de 2011

¿A que se deben las Dificultades de Aprendizaje de los niños?

Antes de comenzar a explicar es importante tener una definición de lo que son las Dificultades de Aprendizaje.

“Se refiere a un grupo de dificultades en la adquisición y uso de la capacidad para entender, hablar, leer, escribir, razonar o para las matemáticas. Estos trastornos son propios del niño; esto puede ser posible debido a una disfunción del sistema nervioso, pudiendo continuar a lo largo de la vida. Pueden manifestarse problemas en conductas de autorregulación e interacción social, pero estos hechos no constituyen por sí mismos una dificultad de aprendizaje. Las dificultades de aprendizaje se pueden presentar asociadas a: déficit sensorial, retraso mental o trastornos emocionales severos” (NJCLD- National Joint Committee on Learning Disabilities- en 1988).

El niño con dificultades de aprendizaje se caracteriza por tener una inteligencia de tipo medio, déficits neuropsicológicos selectivos y un rendimiento académico inferior al esperable en función de su coeficiente intelectual (Portellano, 1993).

Para saber a qué se debe las dificultades de aprendizaje la evaluación deberá ir dirigida a explorar cuatro aspectos principalmente:

• Aspectos intelectuales
• Aspectos madurativos, neuropsicológicos
• Aspectos instrumentales
• Aspectos emocionales (más frecuentes)

Evaluar cuidadosamente dichas áreas nos puede ayudar a realizar un diagnóstico inicial, pero también nos da mucha información de cómo enfocar el tratamiento, en qué aspectos tendremos que trabajar, qué objetivos iniciales nos plantearemos, a qué debemos dar prioridad.

Huntington y cols., 1993, demuestran que los niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje presentan un aumento severo del riesgo de depresión, así como un negativo desarrollo emocional. Otros trabajos (Ritter, 1989) indican que los niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje presentan alto nivel de ansiedad.

En cualquier caso, lo que sí se tiene que tener en cuenta es que el tratamiento debe estar dado teniendo en cuenta las características particulares de la persona que tiene dificultades de aprendizaje. Por supuesto, el trabajo debe estar dirigido y supervisado por un especialista en este tipo de dificultades. No solo será importante el tipo de ejercicio elegido sino también la valoración de la actitud de la persona con dificultades en su forma de abordar la tarea que se le propone. En este sentido el papel del terapeuta es fundamental dado que es el que observa, dirige y modela dicha actitud. Por todo ello se crea una relación y un vínculo entre el alumno y el terapeuta que, como en cualquier tipo de terapia, juega un papel determinante en el proceso de recuperación del alumno.

Lic. Gisella Revollé

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